FELICIDAD

Todos buscamos la felicidad. Y para hallarla, pensamos que deben ocurrir o tenemos que alcanzar determinadas cosas. Pienso que nunca vas a encontrar aquello que estás buscando.

Existe un error muy común:  esperar que nuestros deseos sean de determinada manera, o lo que es lo mismo, basar nuestra felicidad en la idea que tenemos de cómo tiene que ser. Nada será como crees. ¡Nada! Lo que buscas ya lo has encontrado. No lo percibes porque crees que debe ser de otra manera. Y de este modo, puedes (si lo deseas) consumir tu vida. ¿Cuál es la alternativa? Date cuenta de que ya has encontrado lo que buscas. Y para darte cuenta solo debes hacer una cosa: deja de lado tus creencias. Voy a intentar desgranar el proceso con un ejemplo.

Imagina que deseas mayor abundancia económica. Parece estar bastante claro. ¿Qué ocurre, entonces, cuando no lo logras? ¿Cuál es la causa? Es tan simple y la tienes tan cerca, que no la ves. Una buena opción es comenzar aclarando lo que para ti significa “mayor abundancia económica”. Para cada persona (sí, para cada persona) significa algo diferente. El lenguaje implica conceptualización y, esta, a su vez simbolización y, por tanto, personalización. Si nos atenemos a estos procesos y profundizamos en ellos, localizaremos, entre otras cosas, que limitan nuestra comprensión. Sigamos con el ejemplo y sigamos con la pregunta. ¿Qué significa para ti “mayor abundancia económica”? Para mí, “mayor” indica tamaño en referencia a otra cosa y simboliza algo grande; “abundancia” es síntoma de riqueza en referencia a algo menos rico y “económica” simboliza dinero. ¿Qué ocurre cuando analizo lo que significa para mí? Que aparecen nuevos conceptos: tamaño grande, riqueza o dinero. Y una vez más te animo a hacer la misma pregunta: ¿qué significan para ti estas palabras? Te aseguro que volverán a aparecer nuevos conceptos en una espiral infinita de significados, aclaraciones y simbolizaciones personales y únicas para cada ser humano.

¿Cuál es mi conclusión al respecto?

felicidad

Nunca encontrarás lo que estás buscando porque mientras buscas desde la mente, inevitablemente, conceptualizas, limitando lo real. ¿Por qué ocurre esto? Porque buscamos en base a aquello que creemos. Si yo no realizo ningún proceso de análisis de aquello que realmente deseo (cosa que es muy común), nunca descubriré que, siguiendo con el ejemplo, “mayor abundancia económica” lleva implícita un montón de creencias. Por ejemplo, podría creer que “debo esforzarme mucho para lograrlo”, que “no tener dinero es malo” o que “dinero es igual a libertad”. Y por más que profundices en tus creencias, cada una de ellas se sustenta por muchas otras. Y todas se encuentran ocultas, implícitas, en nuestra forma de ser. Este es el motivo por el que la mayoría de las personas consumen su vida buscando ser felices y no lo logran, lo consiguen de manera efímera y temporal o caen en el autoengaño de creerse que lo han logrado. Por tanto, nunca vas a encontrar lo que buscas, al menos en base a tus creencias.

La propuesta universal de  muchos de los seres humanos considerados sabios (como Gandhi, Ramana Maharshi o Krishnamurti) es “deja a un lado tus creencias”. Reconoce profundamente que no sabes nada que todo es incontrolable, que, en realidad, no sabes lo que sucederá al segundo siguiente, no sabes que quieres, no sabes que vas a lograr y no sabes quién eres. Porque reconocer esto, es el último bastión, la última barrera para descubrir que aquello que buscas siempre lo tuviste. Y, por tanto, no puedes encontrar lo que ya posees. Esta es la gran paradoja en la que la humanidad está envuelta desde hace milenios: el buscador no reconoce que ya ha encontrado aquello que busca.

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By | 2017-06-19T15:43:54+00:00 marzo 14th, 2017|Crecimiento Personal, Pensamientos|Sin comentarios

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Formador, mentor y consultor de crecimiento personal, espiritualidad y finanzas. aurelio@sanatuvida.es Facebook: www.facebook.com/Aurrelio --- YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCi68hTyvLen0SuJ-u6Z8RbQ

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